Un gol en propia puerta del defensa Barandiaran en los instantes finales privó al Gernika Club de asegurar una victoria clave en Urbieta, dejando el marcador con un empate frustrante en un encuentro marcado por la intensidad y las protestas locales. El conjunto vizcaíno vio cómo se le escapaban dos puntos en casa durante un tramo final frenético, en el que los jugadores reclamaron de manera enérgica dos acciones puntsibles de penalti dentro del área rival que el cuerpo arbitral desestimó.
Intensidad y tensión en el tramo decisivo en Urbieta
El partido disputado en el campo de Urbieta transcurrió bajo una alta tensión competitiva, con ambos equipos buscando con ahínco romper la igualdad en los compases finales. Cuando el Gernika acariciaba el triunfo ante su afición, una jugada desafortunada en la retaguardia culminó con el balón al fondo de la propia red tras un rechace desafortunado de Barandiaran. El tanto neutralizó la ventaja que los locales habían buscado durante todo el choque y desató las protestas desde la grada y el terreno de juego.
Reclamaciones arbitrales y el desenlace del encuentro
En los minutos de descuento, la tensión se trasladó al área contraria, donde el conjunto vizcaíno reclamó con insistencia dos penas máximas consecutivas por manos y derribos que el colegiado principal decidió no señalar. Estas acciones marcaron el cierre de un enfrentamiento trepidante en el que los locales rozaron la victoria completa, pero terminaron cediendo un empate agónico que deja al equipo con sensaciones encontradas tras el esfuerzo desplegado sobre el verde.
El Gernika Club buscará resarcirse de este tropiezo en su próximo compromiso oficial del calendario liguero, donde intentará transformar las ocasiones generadas en victorias definitivas. Comparte tus impresiones sobre el partido y las jugadas polémicas en los comentarios a continuación.
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