Ai Tsunoda se ha proclamado campeona del mundo de judo en la categoría de menos de 70 kilos en el Mundial de Bakú, donde derrotó en la final a la austriaca Michaela Polleres. El triunfo supone el sexto oro mundial para el judo español y convierte a la leridana en la tercera mujer en lograrlo, 29 años después de que Isabel Fernández lo consiguiera en 1997.
La catalana de 24 años llegó a la cita con dudas tras haber perdido en sus primeros combates en los dos torneos internacionales previos y haber firmado un tercer puesto en el Grand Slam de París en febrero. Incluso consideró no presentarse por falta de confianza, pero finalmente encontró la recompensa a su viaje.
La revancha de París en la final
En la disputa por el oro, Tsunoda volvió a cruzarse con Polleres, doble medallista olímpica y exactamente quien le impidió lograr el bronce en los Juegos de París 2024. La austriaca recibió su tercer shido, la amonestación que supuso su descalificación por acumulación de sanciones, y la española se colgó el título mundial.
Antes de la final, Tsunoda había 시작 sin ser cabeza de serie y protagonizó una competición excepcional: victorias sobre la azerí Sudaba Aghayeva, la eslovena Nika Koren, la neerlandesa Sanne van Dijke —a la que apeó en octavos con un yuko—, la sueca Ingrid Nilsson en cuartos y la serbia Aleksandra Andric en semifinales.
Del dojo de Lleida a Hiratsuka
Nacida en Lérida en 2002, Tsunoda creció entre tatamis en el dojo familiar dirigido por sus padres, el japonés Go Tsunoda y la francesa Céline Roustant, ambos entrenadores de judo. Su abuelo paterno, Makoto, siguió en Fukuoka, pero ella solo había estado de visita en Japón.

En 2023, un año antes de acabar quinta en los Juegos Olímpicos de París 2024, optó por cambiar de entorno y aceptó una beca de la Universidad de Tokai en Hiratsuka, a una hora en tren de Tokio, para estudiar artes marciales y empaparse de una cultura que sentía como propia. Allí encontró otra forma de vivir el judo y a Takezho Kishi, un judoca japonés de su edad.
Una historia de amor como la de Orihime y Hikoboshi
Como en la leyenda del Tanabata que cada 7 de julio llena de fiesta Hiratsuka, Tsunoda y Kishi se enamoraron, se casaron después de un año juntos en un pueblo ilerdense y acto seguido tuvieron que separarse. Ella regresó a la Universidad de Tokai para terminar sus estudios, mientras que él, ya graduado, se instaló en Lleida para entrenar con sus nuevos suegros.
Ahora la española vive en Japón y el japonés en España, una versión moderna de Orihime y Hikoboshi donde el obstáculo no es la Vía Láctea sino el calendario deportivo. Kishi ha solicitado la nacionalidad española y, si se la conceden, ambos entrenarán juntos y competirán bajo la misma bandera. «Ya no estoy sola. «Es un camino a dos personas», explica Tsunoda, quien planea su pronto regreso a España, y plantea si competirán juntos bajo la misma bandera una vez Kishi obtenga la nacionalidad española. Está por ver.
Más sobre Ai Tsunoda
🥇🇪🇸 ¡La española AI TSUNODA, CAMPEONA del MUNDO de JUDO en el Mundial de Bakú! 🥋👏¡En la categoría de -70 kilos! El judo español femenino no lograba un ORO desde el año 1997 pic.twitter.com/jmEalnZ44p
🥇🥋 La española Ai Tsunoda, oro mundial en Bakú ✍️ Por @javieraspron https://t.co/oAmstrLHdL