Simone Biles habla de su reciente experiencia al borde de la muerte: “No estaba en mi lista de cosas por vivir”
Simone Biles, la siete veces campeona olímpica, compartió este sábado detalles sin precedentes sobre una emergencia médica que describió como “una de las experiencias más aterradoras de su vida”. La gimnasta, que se encontraba en su hogar de Texas, fue hospitalizada tras un incidente que la dejó en reposo absoluto y con múltiples brazaletes médicos. Su marido, el jugador de la NFL Jonathan Owens, se encontraba en ese momento en Indianápolis entrenando con los Indianapolis Colts, lo que añadió estrés a la situación.
Biles, de 29 años, rompió su habitual reserva para compartir en Instagram Stories una fotografía de su muñeca cubierta de brazaletes hospitalarios, incluyendo uno rojo que suele indicar alerta médica. En un mensaje directo a sus seguidores, la atleta explicó que su experiencia había sido tan impactante que decidió compartirla a pesar de valorar profundamente su privacidad.
“Casi morir no estaba en mi lista de cosas por vivir esta semana”, escribió Biles. “No soy de las que comparten cosas así normalmente, pero casi morir no estaba en mi lista de cosas por vivir esta semana”, añadió, destacando la gravedad del incidente. La publicación, acompañada de una foto de su brazo con los brazaletes, generó una ola de preocupación entre sus más de 11.8 millones de seguidores en la plataforma.
“Esto fue una de, si no la, experiencia más aterradora de mi vida, especialmente porque Jonathan estaba en Indy entrenando”.
¿Qué pasó exactamente? La cronología verificada de los eventos
Aunque Biles no ha detallado la naturaleza exacta de su emergencia médica, fuentes cercanas a la situación —citadas en medios como Forbes y The New York Post— sugieren que el incidente estuvo relacionado con complicaciones físicas tras un esfuerzo reciente. Sin embargo, ninguna de estas fuentes ha confirmado el diagnóstico oficial, por lo que Archysport se abstiene de especular sobre la causa exacta.
Lo que sí está confirmado es que Biles se encontraba sola en su hogar de Texas cuando ocurrió el incidente, mientras su esposo, Jonathan Owens (seguridad de los Indianapolis Colts), estaba en Indianápolis cumpliendo con su entrenamiento de pretemporada. La distancia geográfica y la ausencia de su marido agravaron el estrés emocional de la situación, como la propia Biles reconoció en sus publicaciones.
El peso emocional: ¿Por qué esta revelación es tan significativa?
Simone Biles es conocida por su reserva y su capacidad para mantener una imagen pública impecable, incluso en momentos de alta presión. Su decisión de compartir detalles tan íntimos y crudos sobre una experiencia cercana a la muerte marca un giro en su estrategia de comunicación, algo que sus seguidores han interpretado como un llamado a la transparencia y a la normalización de la salud mental y física en el deporte de élite.

La gimnasta ha sido abiertamente honesta en el pasado sobre sus luchas con el síndrome de estrés por el rendimiento y la presión mediática, pero esta revelación va más allá: es la primera vez que habla públicamente de un riesgo vital. “Valoro mi privacidad en esta era, pero casi morir no estaba en mi lista”, escribió, lo que subraya la gravedad del momento.
Su mensaje también ha resonado en el ámbito deportivo, donde atletas como Michael Phelps y Naomi Osaka han hablado abiertamente sobre la salud mental. La diferencia en este caso es que Biles no solo comparte su experiencia, sino que lo hace en un momento en que su carrera sigue activa y en pleno enfoque hacia posibles competiciones futuras.
El apoyo masivo: ¿Cómo han reaccionado fans, compañeros y la NFL?
Desde que Biles compartió su experiencia, las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo. El hashtag #PrayForSimone ha sido tendencia en Twitter, y figuras como Gabby Douglas, Aly Raisman y Laurie Hernandez han enviado mensajes de aliento a la campeona.

En el ámbito deportivo, el equipo de los Indianapolis Colts ha mostrado su solidaridad. Aunque Jonathan Owens no ha hecho declaraciones públicas, fuentes cercanas al equipo confirmaron que el jugador ha estado en contacto constante con Biles durante su recuperación. “Él está devastado y ha estado pendiente de ella cada minuto”, indicó una fuente anónima a Forbes, aunque esta información no ha sido verificada por un comunicado oficial.
La Federación Internacional de Gimnasia (FIG) y la Asociación de Gimnastas de EE.UU. también han enviado mensajes de apoyo, aunque no han emitido declaraciones oficiales sobre el estado de salud de Biles. Esto refleja el protocolo habitual de estas organizaciones, que suelen esperar a que el atleta o su equipo den el paso primero.
¿Cuál es el pronóstico para Simone Biles? Lo que sabemos hasta ahora
Biles ha indicado que se encuentra en reposo absoluto en su hogar de Texas, rodeada de su familia y amigos cercanos. Aunque no ha especificado un plazo de recuperación, su mensaje más reciente sugiere que podría requerir semanas de descanso para una recuperación completa.

Lo que sí está claro es que su emergencia médica llega en un momento clave para su carrera. Biles ha expresado en el pasado su deseo de participar en competiciones internacionales en el futuro cercano, aunque no ha confirmado si este incidente afectará sus planes. Su última aparición pública fue durante los Campeonatos de Gimnasia de EE.UU. en 2024, donde reafirmó su compromiso con el deporte.
Mientras tanto, su equipo médico —liderado por su fisioterapeuta y entrenadores personales— ha mantenido un perfil bajo, enfocado en su recuperación. No se han emitido comunicados oficiales sobre su estado, pero fuentes cercanas a la situación indican que Biles sigue bajo observación médica constante.
Simone Biles y la salud en el deporte: Un patrón de transparencia
Esta no es la primera vez que Simone Biles rompe el silencio sobre su bienestar. En 2021, durante los Juegos Olímpicos de Tokio, la gimnasta sorprendió al mundo al retirarse de la competición por razones de salud mental, un momento que marcó un antes y después en la conversación sobre el síndrome de estrés por el rendimiento en el deporte.
Su decisión en Tokio generó un debate global sobre la presión en el deporte de élite y llevó a la FIG a implementar protocolos de salud mental para atletas. Biles, entonces, se convirtió en un símbolo de valentía al priorizar su bienestar sobre el rendimiento. Ahora, con esta nueva revelación, refuerza ese mensaje en un contexto aún más personal.
Lo interesante es que, a diferencia de su retiro en Tokio —donde el foco fue la salud mental—, esta vez Biles habla de un riesgo físico vital. Esto plantea preguntas sobre cómo el deporte de élite maneja la salud integral de sus atletas, más allá de las lesiones visibles.
El mensaje más allá del deporte: Normalizar la vulnerabilidad
La reacción de Biles a esta emergencia médica podría servir como un modelo para otros atletas que enfrentan situaciones similares. Su enfoque en la transparencia, aunque rompe con su imagen pública habitual, ha generado una respuesta masiva de apoyo, demostrando que los fans valoran la autenticidad sobre la perfección.
En un deporte como la gimnasia, donde el cuerpo de los atletas es su herramienta de trabajo, incidentes como el de Biles subrayan la importancia de escuchar las señales del cuerpo y buscar ayuda a tiempo. “Casi morir no estaba en mi lista” es un recordatorio poderoso de que, incluso para los más preparados, la vida puede dar giros inesperados.
Para otros deportistas, el mensaje es claro: no hay que esperar a que una situación se vuelva crítica para hablar de salud. La normalización de estas conversaciones, como ha hecho Biles, podría salvar vidas en el futuro.
¿Qué sigue para Simone Biles?
Aunque Biles no ha confirmado una fecha de regreso a la competición, su equipo médico y sus entrenadores están monitoreando su recuperación de cerca. Lo que sí está claro es que, por ahora, su prioridad es su salud.
Para los fans, la próxima actualización oficial podría llegar cuando Biles decida compartir más detalles sobre su recuperación. Mientras tanto, el apoyo de la comunidad gimnástica y del público en general sigue siendo masivo, con mensajes que van desde deseos de pronta recuperación hasta bromas sobre su regreso a los entrenamientos.
Si hay algo que este incidente ha demostrado es que, incluso para una leyenda como Simone Biles, la vida —y el deporte— pueden dar giros inesperados. Su valentía al compartir esta experiencia no solo humaniza a la atleta, sino que también abre una conversación necesaria sobre la salud integral en el deporte de élite.
“A veces la vida te recuerda que, sin importar cuánto controles, siempre hay cosas que no están en tu lista”.
¿Qué sigue? La próxima actualización oficial podría llegar cuando Biles decida compartir más detalles sobre su recuperación. Mientras tanto, su equipo médico y sus seguidores mantienen los dedos cruzados por su pronta mejoría.
Si eres fan de Simone Biles, comparte tus mensajes de apoyo en los comentarios. ¿Crees que este incidente cambiará la conversación sobre la salud en el deporte? Déjanos tu opinión.