Dice el paracaidista Armando del Rey que cuando terminó de ver por primera vez la película ‘La fiera’, basada en la historia real del grupo de amigos con los que hacía salto base, sus mejores amigos, no sabía muy bien siquiera ni dónde estaba, ni qué había pasado. “Era como si se te estuviera pasando la anestestia y no sabes por dónde te han venido, ¿qué me han hecho? ¿Me han cosido una ceja? ¿Me han extirpado un riñón? Fue un cúmulo de sensaciones muy intensas y luego el pensamiento de decir ‘hostia, tío, cuántas etapas he sido capaz de pasar y superar”.
Armando del Rey cumple 56 años este 2026, regenta junto a su hermano el mejor tablao flamenco del mundo, el único restaurante con espectáculo con estrella Michelin (el madrileño Corral de la Morería), fue campeón del mundo de saltos de BMX en 1996, ha surfeado en playas de medio mundo, pero lo que le define, su ADN, es saltar con un paracaídas desde donde se precie. Lo ha hecho más de 3.000 veces. La misma pasión que sus hermanos de tribu Manolo Chana, Alvaró Bultó, el chef televisivo Darío Barrio y el alpinista Carlos Suárez, con los que recorrió medio mundo buscando hitos imposibles, superando cualquier límite. Todos ellos murieron volando con un ‘wingsuit’, un traje de alas que les permitía planear hasta 250 kilómetros por hora.
Armando del Rey, Darío Barrio and Carlos Suárez, before one of their jumps. / EL PERIÓDICO
“Cuando conocí la historia me impactó muchísimo. Alejandro Hernández [guionista] and it was clear to me that he had a movie. We were a month away from filming ‘Valle de Sombras’ and due to visa issues we had to go to the Pyrenees. Being right in Candanchú Fernando Bovaira [productor] He called me and I said yes. And we shot just part of the film there,” says Salvador Calvo, the director of La Fiera, which opens in theaters this Friday and stars Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau and a Miguel Ángel Silvestre that nails Barrio, “always brave, always forward.”
“Han hecho un trabajo brutal todos”
“Me parece que han hecho un trabajo brutal todos, el trabajo del guión, la dirección de las escenas, cómo se ha hecho, el nivel de los actores. Es que esta historia igual la coge otro y la destroza”, relata Armando, que cree que la película llega como un “regalo” a sus amigos fallecidos y a él.
Usando el recurso del falso documental, Calvo teje una historia atrozmente fiel a los hechos reales, donde el infurtonio se llevó cuatro vidas, “una maldición” a ojos del único superviviente porque el dato desafía cualquier estadística conocida. A través de los ojos del personaje que representa a Miriam, la pareja de Carlos Suárez, el director presenta al grupo, “vas entendiéndoles, sabiendo de qué va esto”, que no es más (ni menos) que sobre “la libertad personal que tiene cada uno para hacer lo que quiera con su vida”, precisa el director, que siempre busca con sus películas “plantear más preguntas que respuestas”.

The actors Miguel Bernardeu and David Marcè, together with the director of ‘La Fiera’, Salvador Calvo, at a time during filming. / Nico de Assas
“Muchas veces a los amantes de los deportes de riesgo se les ve como locos, como egoístas, pero yo, digo, espérate, ‘te voy a enseñar cómo viven y a lo mejor lo entiendes”, añade Calvo. “Mucha gente se arrepiente de vivir la vida como otros querían que lo hiciera, y no como él quería. Ellos sí lo hicieron. Lo decía Darío (Barrio) en algunos de sus vídeos: ‘Mi vida será más corta, pero he vivido tan intensamente que equivale a tres vidas”, asegura el director del filme, que ganó el Premio Goya en 2021 al Mejor director por su segundo largometraje, ‘Adú’.

The brutal story of the cursed base jumping gang has been brought to film by Salvador Calvo. / Nico de Assas
En los previos preparativos del rodaje ocurrió una tragedia que casi hizo cancelar la película. Carlos Suárez, que estaba entusiasmado por poder honrar la memoria de sus amigos fallecidos, murió tras saltar desde un globo aerostático y no abrírsele ninguno de los dos paracaídas. Un golpe muy duro para todo el equipo, pero muchísimo más para familiares y amigos del alpinista. “Estoy casi convencido al 99% que tuvo una pérdida de conocimiento”, comenta Armando sobre su amigo. La trágica muerte puso en suspenso el rodaje.
“Teníamos muy claro que si Miriam no quería que siguiéramos no lo haríamos. Se tomó su tiempo, y finalmente nos dijo que sí y se convirtió en un homenaje. Todos conectamos ahí mucho más con la historia”, aprecia el director, que estima que la película no es, sin embargo, trágica, “sino vitalista porque refleja las ganas de vivir; la vida es el contrapeo a la muerte, cuando la tienes cerca le das un valor mayor”.
Asegura Armando, que ya ha visto la película tres veces, y que le sigue poniendo la piel de gallina, que no sabe muy bien si el filme gustará o no. “Es un deporte tan controvertido, que genera tanto rechazo, que no lo sé. Solo lo entienden los que están en el entorno o gente de nuestro mismo perfil”, afirma el paracaidista.
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