El viaje a Ibiza le ha sentado de maravilla a Yann Kembo (Le Mans, Francia, 23 años), una persona “feliz” y “agradecida”. Su estreno ha sido de película: debut de titular en una posición inédita –lateral-, contundente victoria (2-0) y, de premio, una sobrasada. “El Ibiza ha apostado por mí y quiero devolver esa apuesta en el campo”, admite.
Acaba de terminar de entrenar en el estadio Can Misses. Y Kembo se abre con LA NUEVA ESPAÑA en su primera entrevista como nuevo jugador del UD Ibiza. El zaguero cedido por el Sporting de Gijón en el club balear desprende felicidad y ambición a partes iguales. Exhibe la alegría de quien reconoce haberse “subido al último tren”. “Cuando llegué al Sporting sabía que o lo hacía bien o se me acaba el fútbol; estoy muy agradecido. Sin ellos nada de esto sería posible”, afirma.
La conversación se produce en español, idioma que el central francés habla ya de forma fluida.
¡Vaya aterrizaje!: debut como titular, noventa minutos, victoria y nombrado mejor jugador…
Ha sido todo muy rápido. He llegado con muchas ganas e ilusión de sumar minutos y ayudar al equipo. Javi (Lara, director deportivo), el míster, Miguel, y el grupo me han acogido muy bien.
Juega de lateral…
Nunca había jugado de lateral izquierdo en un partido. Creo que hice un buen partido.
¿Nunca había jugado de lateral izquierdo?
Algunas veces sí. Pero solo en los entrenamientos para ayudar al equipo. En un partido oficial nunca había jugado de lateral. Ni un solo partido.
Hay una imagen suya que se ha hecho viral en Asturias: al terminar el partido la afición del Ibiza le ha regalado sobrasada.
Sí. Según ellos, fui el mejor del partido y por eso el regalo. Muy contento.
¿Qué ha hecho con el regalo?
Es que yo no como cerdo. Se lo regalé al vestuario…
¿Y ya se lo han comido?
Creo que sí (risas). Se lo comieron todo. Estoy muy agradecido por el regalo.
¿Cómo de importante ha sido la apuesta de Javi Lara para que llegue al UD Ibiza?
Muy importante. Hace tiempo que llevamos hablando. Desde el año pasado ya me querían. Han apostado por mí. Lo que quiero es devolver la confianza en el campo y hacerlo bien.
Esta es sin duda una de las oportunidades de tu carrera por el hecho de competir en una categoría exigente como Primera RFEF.
La verdad es que sí. Este tiempo va a ser sin duda importante para mi futuro. Voy a hacer todo lo que pueda para llevar a este club donde tiene que estar.
El entrenador del UD Ibiza, Miguel Álvarez, tiene amplia experiencia entrenando a jugadores jóvenes por su paso por la cantera del Villarreal.
Ha sido muy importante en mi elección. Antes de irme del Sporting hablé sobre la elección con Borja Jiménez y con el cuerpo técnico. Ellos me dijeron que en el Ibiza iba a estar muy bien, porque Miguel es un entrenador que sabe cómo trabajar con los jóvenes y que me va a ayudar muchas cosas para el fútbol profesional.
¿Qué objetivos personales tiene en el Ibiza?
Mis objetivos profesionales son aprender muchas cosas en el fútbol, aún me queda camino, quiero seguir creciendo y sumar minutos.
Acaba de aterrizar, pero, ¿encuentra muchas diferencias entre el Ibiza y el Sporting?
Diferencias hay, evidentemente, porque el Sporting es un club de Primera División. Pero el Ibiza tiene todo para estar en Segunda División: a nivel de instalaciones, cuerpo técnico, la gestión del día a día. ¿Diferencias? Hay, pero no tantas.
¿Y en la manera de jugar? ¿Son muy distintos los estilos de Miguel Álvarez y Borja?
No. De hecho, son muy parecidos: los dos quieren apretar alto, colocarse bien en el campo e ir hacia arriba.
¿Ha sido difícil esta inactividad en el Sporting en la primera vuelta?
Sí, porque todos los futbolistas quieren jugar. Pero también me quedo con lo positivo: he aprendido a gestionar la frustración, a manejar mis emociones, a entender por qué ellos juegan y yo no, a intentar exigirme más en los entrenamientos. Todo eso ha sido un aprendizaje muy importante. Creo que todo eso me ha dado un bagaje importante a la hora de poder ayudar ahora aquí en el Ibiza.
¿Le ha costado mucho esa frustración?
Pero como a todos. Cuando uno no juega, todo el mundo tiene frustración. Pero la he gestionado bien. En el vestuario me ayudaron todos a gestionar esa frustración.
¿Cómo ha sido el proceso de incertidumbre de estas semanas del mercado?
Lo he llevado con tranquilidad. Sabía que me iban a llegar cosas. Yo siempre pienso en trabajar y trabajar. Ahora estoy muy contento de estar aquí y lo que quiero es ayudar al Ibiza.
Por sus palabras no aprecio ningún tipo de rencor al Sporting, sino más bien agradecimiento.
¡Ningún rencor! Esto es un proceso. Fui a agradecer a Borja su trabajo conmigo cuando me despedí. Él siempre fue cercano conmigo y me decía los aspectos en los que debía mejorar. Yo respeto las decisiones del entrenador. Si no he jugado ha sido por algo. Así es el fútbol.
Y después de estos meses… ¿le gustaría tener la oportunidad en el Sporting?
Claro, me encantaría volver y demostrarle al Sporting que puedo jugar. Pero, de momento, estoy en el Ibiza. Y estoy muy contento de estar aquí.
Rebobinemos: llega al Sporting arriesgando mucho y prácticamente jugándose todo a una carta… La apuesta le ha salido bien.
Me ha salido muy bien, la verdad es que sí. Llegué al Sporting a prueba. Sabía que, o lo hacía bien, o igual se me acababa el fútbol. Creo que lo he hecho bien. Por eso estoy muy agradecido al Sporting. Sin ellos, nada habría sido posible. Cuando llegué al club me dieron confianza para demostrar mis condiciones, porque me conocían de antes. Tuve varias conversaciones con David Guerra, Gerardo y con los distintos entrenadores que he tenido. Ellos me dijeron: “haz las cosas bien y tendrás un contrato con el primer equipo”. Eso al final es lo que ha pasado (sonríe).
¿Era su último tren?
Casi. Llegué al Sporting con 21 años. Llevaba casi uno parado. En Francia las cosas al final no me salían y no lo estaba pasando bien. Si no llego a haber cogido ese tren, habría dejado el fútbol.
Se adaptó muy rápido…
Cuando llegué, estaban Jonathan Varane, Florentin Bloch… Ellos me ayudaron muchísimo a adaptarme rápido.
La sensación es que ese proceso para llegar al fútbol profesional ha sido muy complejo. Le ha tocado remar…
Pero cada uno tiene su proceso. El mío ha sido este y estoy muy orgulloso de él, porque me ha ayudado a crecer como persona y jugador. Ahora estoy con el cuchillo entre los dientes para hacerme un hueco en el fútbol profesional.
¿Cómo de importante ha sido la figura de Pedro Menéndez en su llegada al Sporting?
Pedro ha sido muy importante. De hecho, a día de hoy sigo hablando con él. Él fue una de las primeras personas que confió en mí. Aún lo sigue haciendo. Después de mi debut —ante el Murcia— me felicitó.
¿Y Garitano?
Él apostó por mí. Aunque al inicio de la pretemporada tenía que irme. Pero con el transcurso de la pretemporada y al verme entrenar bien, vio que tenía cualidades. Tuve una conversación con él: me dijo que me quedase, porque sabía que iba a aportar a la plantilla.
¿Le duele que se le haya señalado por acciones puntuales como en la derrota en Castellón?
No hago caso a los comentarios irrespetuosos. Pero también soy muy autocrítico: sé que tuve un fallo. Pero esto es aprendizaje.
Le veo feliz…
La verdad es que sí. Me lo ha dicho también mi familia. Estoy muy contento.
n
Subscribe to continue reading