Un conflicto ha venido a perturbar la previa del partido entre la Cultural Leonesa y el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, que se disputa esta tarde a las 18.30 horas. Nico Marina, el joven base del conjunto extremeño, no ha viajado con el resto de sus compañeros alegando que debe asistir a una convivencia del Camino Neocatecumenal, el movimiento eclesial de iniciación católica que procesa su familia. Esto ha originado un desencuentro entre él y el club que puede terminar incluso con la relación entre ambos. La ruptura del contrato, según ha podido saber este diario, está cerca.
Estos últimos días se ha larvado una situación que no está resultando agradable para nadie. Marina, como había hecho en sus dos anteriores equipos, el Sagrado Corazón y el San Antonio, ambos de Tercera FEB, solicitó al Cáceres permiso para ausentarse en el encuentro de este fin de semana para asistir a una convivencia anual que se considera de suma importancia entre los conocidos popularmente como “quicos”. Esta vez, al contrario que en las precedentes, no recibió el visto bueno, por lo que faltó tanto a los entrenamientos del viernes y el sábado como al desplazamiento que está siendo este domingo, el mismo día del choque. Entre medias, su agencia de representación intentó reconducir la situación sin éxito por ahora.
Expediente disciplinario
La reacción del Cáceres ha sido -aparte de una profunda decepción porque considera que había apostado fuerte por un junior que acaba de cumplir 17 años- abrirle un expediente disciplinario para evaluar las faltas graves que estima que ha cometido y tomar una decisión. La tensión ha escalado entre las dos partes hasta el punto que empieza a darse por hecho que Marina no volverá a vestir la camiseta verde y que lo que se va a abrir (si es que no se ha hecho ya) es una negociación para rescindir el vínculo contractual y que el joven obtenga la carta de libertad para terminar la temporada en otro sitio.
“Respetamos las creencias religiosas de todo el mundo, pero este es un equipo profesional y todos los jugadores, sean de aquí o no, tienen sus obligaciones”, zanjan desde dentro de la entidad extremeña.
Marina, internacional en categorías inferiores, está promediando 2,2 puntos, 1 rebote y 1,3 asistencias en 9:25 minutos por encuentro. Su protagonismo ha descendido desde que llegó como refuerzo en diciembre Lance Amir Paul, que actúa en su misma posición y ayuda en la de escolta.