Polémica en la goleada (4-1) del Arsenal al Aston Villa. Mikel Arteta y Unai Emery no se saludaron al final del partido, como es una tradición en todos los encuntros de la Premier League. El ex del Valencia se marchó directo al vestuario y no quiso esperar a Arteta porque, según explicó, estaba celebrando con sus jugadores en un “cambio en la rutina tras el pitido final” y porque, según él, “hacía frío”. El técnico del Arsenal, por su parte, se quedó muy sorprendido por la ‘no-espera’ de Unai.
El de Hondarribia, que amenazaba el liderato y encadenaba un récord histórico de once victorias consecutivas lo explicó así su comportamiento a la finalización del encuentro en declaraciones a Sky Sports. “Después del partido, mi rutina siempre es rápida: dar la mano e ir con mis entrenadores, con mis jugadores, o ir al vestuario. No podía esperar mucho más porque hace frío. Él estaba contento celebrando con su ‘staff’ y decidí entrar. Pero, para mí, no es un problema”.
Arteta tampoco quiso entrar en polémicas al final del partido. “No pasa nada, es parte del juego. No es un problema en absoluto”. Aunque los dos entrenadores le quitan hierro, las redes y el fútbol inglés no deja de hablar de ello. Arteta y Emery son dos ‘enemigos íntimos’.