El Paok de Salónica, rival del Celta en la segunda jornada de la fase de grupos de la Europa League, desembarcó ayer en Vigo con todo su arsenal. Apenas la baja por lesión del media punta Dimitrios Pelkas presenta el conjunto que dirige el rumano Razvan Lucescu, que comparece en Balaídos en una dinámica totalmente opuesta a la del Celta.
Mientras que el conjunto de Claudio Giráldez desconoce la victoria tras siete partidos de Liga y uno de Europa League, el Paok afronta esta segunda jornada europea invicto y como tercer clasificado de la liga de su país.
El conjunto heleno llega a Balaídos tras firmar un empate sin goles en su primer partido continentalcontra el Macabi de Tel Aviv y sumar otro empate en la última jornada de la Supeliga griega en la cancha del modesto Asteras (3-3).
Tras cinco jornadas de competición, marcha tercero de la tabla, con 11 puntos, 2 menos que el AEK de Atenas y el Olympiakos de José Luis Mendilibar. Suma en total tres victorias (AE Larisa, Atromitos y OFI Creta) y dos empates (Pantolikos y Asteras).
El Paok se ha tomado con calma su viaje a Vigo. La expedición helena aterrizó hacia las 20.00 horas de ayer en Peinador y esta tarde tomará contacto con el césped de Balaídos, donde se entrenará a partir de las 19.00 horas. Tres cuartos de hora antes, Lucescu y un futbolista comparecerán en rueda de prensa.
Claudio Giráldez lo hará algunas horas antes, en la ciudad deportiva, tras el entrenamiento que el plantel celebrará por la mañana. El técnico comparecerá acompañado de Borja Iglesias.
El Celta habilitó el pasado lunes 393 entradas adicionales en Río alto al no haberse vendido el 5% reservado para la afición rival.
Por otra parte, la UEFA ha designado como árbitro principal del partido al croata Igor Pajac.