“Solo nos vale ganar”. Es el lema de la pancarta que el Fondo Norte y Symmachiarii desplegaron en la madrugada de ayer en la entrada a los campos de El Requexón. Y tiene mucha razón. El Oviedo cada vez está más lejos de la zona de salvación, y de poco le sirve seguir acumulando derrotas y empates. Si los azules pretenden darle la vuelta a una muy mala temporada y tratar de luchar poe el objetivo de la permanencia, necesitan ganar al Girona (sábado, 14 horas, Tartiere) para seguir en la pugna. De lo contrario, las opciones se diluirían todavía más.
Guillermo Almada, técnico del Oviedo, contó con casi toda la plantilla tras la derrota ante el Barça en el Camp Nou. Son nueve puntos lo que separa a los azules de la zona de salvación. Tres victorias. Un mundo en Primera. Sin embargo, todavía queda un atisbo de esperanza. Rahim y Ovie Ejaria siguen recuperándose de sus respectivas lesiones. El lateral, que fue baja de última hora para viajar a la ciudad condal, tardará unas semanas en regresar, mientras que Ovie Ejaria continúa su proceso de recuperación. El que sí regresó fue Eric Bailly, el central marfileño que, tras superar un esguince en el tobillo, parece que ya se ha recuperado y el “profe” podrá volver a contar con su presencia. Por otro lado, Fede Viñas se quedó en el gimnasio por un tema de cargas. Ya lo hizo la semana anterior. Costas y Alberto Reina se entrenaron, pero no completaron el total de la sesión.
Al Oviedo le restan todavía dos sesiones más antes de verser las caras con el Girona, equipo con el que empataron en la primera vuelta por 3-3 en Montilivi, cuando Luis Carrión todavía era entrenador de los carbayones. Ahora, el cuadro azul, tendrá una nueva oportunidad de sumar de tres ante un rival que en la ida no puso las cosas fáciles, pero al que el Oviedo pudo ganar. Y esta vez toca, en casa, ante los suyos, en un Tartiere que ya ha colgado el cartel de lleno tras el anuncio de la venta de entradas de acompañante para los socios a un precio de diez euros.
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